Entre lo esencial se encuentran la sabiduría, la tenacidad y estilo propio , así como tambien la fuerza vittal que hace estas cosas posible.

Fijemos nuestra visión en llevar a cabo grandes vidas dedicadas siempre a la verdad y yendo hacia esa meta con buena salud, rebosantes
de esperanza. Vivamos nuestras vidas intrépidamente, sin
arrepentimiento, avanzando con paciencia, entusiasmo y un espíritu
genuino de amistad y camaradería.

Puede que haya en la vida
momentos que parezcan sombríos y deprimidos. Cuando nos sentimos
atrapados en alguna situación u otra, cuando tenemos una perspectiva
negativa hacia todas las cosas, cuando nos sentimos perdidos y
confundidos, no seguros de cuál camino tomar _en tales momentos tenemos
que transformar nuestra fija mente pasiva y determinar: "procederé a lo
largo de este sendero," "hoy, yo perseguiré mi misión." Cuando así
hacemos una primavera genuina arriba a nuestros corazones; y los
capullos de flores comienzan a florecer.

Conflictos religiosos
deben ser evitados a todo costo; éstos no deben ser permitidos bajo
ninguna circunstancia. Las personas pueden que tengan diferentes
creencias religiosas, pero en el fondo todos somos seres humanos.
Nosotros todos buscamos la felicidad y deseamos la paz. La religión
debe de unir a la gente. Ella debe unir el potencial bondadoso que
alberga en el corazón de las personas con el fin de beneficiar a la
sociedad y a la humanidad y para crear un mejor porvenir.

No hay camino para la paz, la paz es el camino.


"Puesto que yo soy imperfecto y necesito la tolerancia y la bondad de los demás, también he de tolerar los defectos del mundo hasta que pueda encontrar el secreto que me permita ponerles remedio.
Ojo por ojo y todo el mundo acabará ciego.
Realmente soy un soñador práctico; mis sueños no son bagatelas en el aire. Lo que yo quiero es convertir mis sueños en realidad".
Mahatma Gandhi

Por la Paz


“La paz no es una condición estática, sino un devenir que se mantiene a nivel consciente a través de la interacción entre individuos que se autocontrolen dentro de una sociedad que se autocontrola. Por supuesto, para lograr la paz, se hace necesaria la cooperación política, económica y educativa. Sin embargo, la construcción de una paz duradera dependerá de la cantidad de personas capaces de autocontrol que puedan formarse (...) Si tenemos suficiente control sobre nosotros mismos no tendremos la necesidad de imponer nuestros valores a los demás y tampoco nos veremos obligados a agredir sus valores y costumbres. El autocontrol también nos evitará el tener que racionalizar todo en términos económicos independientes de las condiciones, concepciones y derivaciones de otros países”.

Dr. Daisaku Ikeda